Sal de Nápoles y prepárate para un viaje que superará todas tus expectativas. Viaja por caminos pintorescos suspendidos entre el mar y las montañas, comenzando con una parada restauradora en Agerola, el lugar perfecto para contemplar la Costa Amalfitana en toda su majestuosa e inolvidable gloria.

El corazón de la mañana late en Amalfi, la antigua República Marítima. Sumérgete en sus sinuosos e históricos callejones, admira la magnificencia de la Basílica de San Andrés (Duomo) y descubre el alma auténtica de este sitio de la UNESCO. Aquí también tendrás la oportunidad de probar el mundialmente famoso Limoncello y aprender sus secretos de producción.

Para hacer la experiencia aún más única, puedes elegir un paseo en barco OPCIONAL (el coste se paga por separado y localmente, no incluido en el precio del tour), ofreciendo vistas espectaculares de los acantilados verticales y las aguas brillantes. La disponibilidad del paseo en barco depende de la hora de llegada y del tráfico turístico actual.

Por la tarde, déjate encantar con Ravello, la terraza panorámica de la costa. Tendrás una hora y media (1,5 horas) de tiempo libre para explorar esta joya encaramada, visitar sus famosas villas (entradas no incluidas) o simplemente disfrutar de las vistas incomparables que contemplan el azul infinito.

Para quienes elijan la opción con la comida, los sabores de un restaurante tradicional coronarán perfectamente la experiencia. Vuelve a Nápoles con tu memoria llena de belleza y tu espíritu regenerado.